Parecia una noche de rocio, una noche de esas de niebla espesa que deja el pelo con gotas pero sin mojarlo.
Parecia una noche normal. Pero ella intuia que algo pasaba. Algo mistico, algo diferente tenia que suceder.
Hacia varios meses no tenia pesadillas, quizas gracias a los medicamentos, quizas gracias al cambio de ambiente.
Extrañaba con locura su inocencia, su despreocupada paz.
El solo dormirse oyendo musica suave, el oir los grillos, el despertar a mirar la luna.
Asi fue que esa noche decidio aprovechar que estaba sola y enfrentar sus fantasmas.
Durmio pesadamente un par de horas. No penso que pasaria necesariamente solo por no medicarse.
Pero paso...
Se desperto de nuevo, ese sentimiento de ahogo en su pecho, su corazon latia demaiado fuerte para poder decir algo, para poder tranqulizarse. De pronto noto que estaba pasando de nuevo.
Se arrepintio por un momento y luego recordo que estaba cansada de escapar.
Cansada de matar un sintoma de algo que no se curaba.
Cansada de no poder oir lo que nadie oye.
Cansada de sentirse enferma.
Oyo unos pasos, tan leves y tan inciertos que la duda la mantenia casi sin respirar para poder oir con claridad. Recordo sus dibujos, las visiones que intentaba describir en ellos sin exito y la frustracion de no encontrar quien le crea.
Giro la cabeza lentamente y abrio los ojos.
Noto la puerta de su pieza entreabierta. Lamentó haberla dejado asi. Sintio algo de viento y cerro los ojos mientras la puerta se movia.
Nada.
Nada.
No hay nada ahi.
Cerro sus ojos y exalo un suspiro.
De pronto oyo claramente los pasos y la puerta se movio haciendo algo de ruido, sin poder abrir sus ojos apreto sus manos transpiradas, paralizada por el miedo sin siquiera animarse a abrir sus ojos, penso en rezar, pero nada, nada salia mas que miedo desde el hueco de su pecho.
Sintio algo cerca, algo moviendose hacia ella en la oscuridad y de pronto una voz, tocandole el alma la hizo estremecer...
Florencia, estas bien?
Su padre se sento en la cama y tomo su mano, y ella solo lloro en silencio aprentado su rostro contra esa mano que le acariciaba el pelo.
Mientras su padre pasaba una ultima noche cuidando su sueño se durmio pensando que quizas el peor miedo es el que uno tiene cuando sabe que va a temer... y que no habra nada seguro mas que eso.
jueves, 25 de diciembre de 2008
lunes, 22 de diciembre de 2008
Momento pendiente
No me pregunte porque... estabas ahi, como la ultima vez que te vi, en silencio recostado de mala gana con las blancas sabanas que parecian tu maldicion...
Tu cara parecia de decepcion, quizas de no encontrar lo que tantos años de religion habian prometido?
Me inquiete por un momento, pero recorde incocientemente que esto era algo pendiente. Asi que me sente en tu cama, giraste hacia mi con algo de miedo, no se como lo senti...
Pero tu sonrisa trató de hacer el momento inolvidable, aunque intuí que no era el momento adecuado para eso.
Me acerque mas, no dudaste en abrazarme y borrar mis culpas, con un gesto y un chasquido complice.
Quisiera no pensar tanto, quisiera creer que existe algo mas allá, que mantenemos nuestro ser intacto... pero sabes que no lo creo, te veo preocupado...
Todo se dio simplemente en casa, dejaste de ser una guia, dejaste de ser malo, solo te volviste sonrisa y lagrima juntas, fundidas en un recuerdo, y una ezperanza que no fue.
A todos nos toca esto, y pienso ahora que quizas como venimos aqui, sin respuestas... seguiremos luego. Se me hace triste la mediocridad de todo, no queda opcion mas que ser yo, ser la celula de este cuerpo inmenso, no pensar en razones y seguir lo que mis celulas me dicen. No perderme mas en ideas o sutiles egoismos ajenos o propios.
Cada dia que pasa te perdes, ya te bajaste de este tren de consecuencias.
No tengo ya tiempo de lamentos y remordidmiento... no hay flores cada dia, no hay lagrimas ni palabras al aire.
Pero ha sido un gusto cruzar nuestros caminos.
Te he llorado mucho, mi mejor enemigo.
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