No me pregunte porque... estabas ahi, como la ultima vez que te vi, en silencio recostado de mala gana con las blancas sabanas que parecian tu maldicion...
Tu cara parecia de decepcion, quizas de no encontrar lo que tantos años de religion habian prometido?
Me inquiete por un momento, pero recorde incocientemente que esto era algo pendiente. Asi que me sente en tu cama, giraste hacia mi con algo de miedo, no se como lo senti...
Pero tu sonrisa trató de hacer el momento inolvidable, aunque intuí que no era el momento adecuado para eso.
Me acerque mas, no dudaste en abrazarme y borrar mis culpas, con un gesto y un chasquido complice.
Quisiera no pensar tanto, quisiera creer que existe algo mas allá, que mantenemos nuestro ser intacto... pero sabes que no lo creo, te veo preocupado...
Todo se dio simplemente en casa, dejaste de ser una guia, dejaste de ser malo, solo te volviste sonrisa y lagrima juntas, fundidas en un recuerdo, y una ezperanza que no fue.
A todos nos toca esto, y pienso ahora que quizas como venimos aqui, sin respuestas... seguiremos luego. Se me hace triste la mediocridad de todo, no queda opcion mas que ser yo, ser la celula de este cuerpo inmenso, no pensar en razones y seguir lo que mis celulas me dicen. No perderme mas en ideas o sutiles egoismos ajenos o propios.
Cada dia que pasa te perdes, ya te bajaste de este tren de consecuencias.
No tengo ya tiempo de lamentos y remordidmiento... no hay flores cada dia, no hay lagrimas ni palabras al aire.
Pero ha sido un gusto cruzar nuestros caminos.
Te he llorado mucho, mi mejor enemigo.
1 comentario:
Me gustó el blog, che. Muy interesante. Un abrazo enorme!
Julhi.
Publicar un comentario